Historia
Más de 50 años a su servicio
En el corazón de Málaga, Andalucía,
donde el sol acaricia los campos de olivos y el sabor auténtico es parte de la vida cotidiana, nació Aceites Málaga S.L. en 1968. Fue el sueño hecho realidad de la familia Pérez González, malagueña de raíces profundas y mirada visionaria, que convirtió una pequeña tienda de barrio en el germen de lo que hoy es una de las empresas más emblemáticas del sector oleícola en el sur de España.
Desde el primer día,
nuestra esencia ha estado ligada a dos valores que nos definen: la calidad y la tradición. Con esfuerzo y constancia, aquella humilde tienda pronto adquirió su primera unidad de envasado, dando paso a una etapa de crecimiento sostenido que convirtió a Aceites Málaga en un referente en la provincia. Lo que en 1969 eran 200 toneladas mensuales, con el tiempo se transformó en una capacidad de producción de más de 1.500 toneladas, sin que jamás perdiéramos nuestro carácter familiar y el orgullo de ser una empresa malagueña.
Con la llegada de la segunda generación en 1992,
dimos un nuevo paso hacia el futuro. Profesionalizamos nuestros procesos, modernizamos nuestras instalaciones y ampliamos nuestra gama de productos, respondiendo así a una demanda creciente y a las exigencias de un mercado cada vez más competitivo. Pero lo hicimos con respeto absoluto por nuestras raíces, manteniendo viva la filosofía con la que todo comenzó: trabajar con honestidad, cuidar cada detalle y ofrecer siempre la máxima calidad posible.
Hoy, con más de medio siglo de historia,
Aceites Málaga S.L. sigue creciendo sin perder su alma. Desde nuestra sede en Málaga, comercializamos diferentes tipos de productos, con una presencia cada vez mayor en el ámbito internacional. Nuestro compromiso con la calidad nos ha llevado a obtener certificaciones como ISO 9001:2008, Halal y Kosher, y a incorporar nuevas tecnologías, como la instalación de líneas de cápsulas monodosis o una moderna plataforma logística con capacidad para 25 millones de litros al año.
Cada hito que hemos alcanzado, el lanzamiento de la marca Perezsol, la apertura a los mercados internacionales, el reconocimiento como PYME del año en 2019 o la diversificación hacia nuevos productos como especias, miel y salsas, no es más que una muestra de nuestra voluntad de avanzar sin dejar de mirar hacia atrás y ver el camino recorrido.
Porque en cada botella que sale de nuestras instalaciones hay algo más que aceite: hay historia, hay familia, hay una tierra entera volcada en lo que sabe hacer mejor.
Y así, desde hace más de 50 años, estamos a su servicio, llevando a cada hogar el sabor auténtico del sur, con la misma pasión con la que todo empezó.